Presentes en el estreno, con el sistema de dolby surround a toda potencia, resuena de pronto en la sala oscura una voz profunda, bastante conocida y un monólogo aún mas conocido por muchas generaciones de fans:
“Espacio, la frontera final.
Estos son los viajes de la nave espacial, Enterprise.
Su misión: Explorar extraños nuevos mundos, buscar nuevas formas de vida y civilizaciones, para ir audazmente donde nadie ha ido jamas”
Y se diría que fueron bastante mas allá, ya que esta producción que según cifras alcanzó en su primer fin de semana 76.5 millones de dólares, es bastante inusual dentro del mundo de los blockbusters ya que combina una gran cantidad de críticas positivas en varias revistas y magazines del género con un éxito de taquilla a nivel mundial, unos efectos bastante impresionantes y buenas, algunas hasta memorables, actuaciones. Hasta los críticos mas ácidos se han rendido a esta producción de JJ Abrahams, y el motivo es bastante sencillo de distinguir, la película respetó muchas sino casi todas las características de la mitología trekkie.
Empezando por la construcción de los roles y su participación en la historia, podemos dar cuenta que la producción cree en la película completamente, en el guión y los personajes, en el vestuario y en las locaciones, saben que están tocando y haciendo historia con esta realización, esa dedicación atrapa al espectador, sea fanático o no, dentro del universo de la llamada Federación de Planetas Unidos.
Esto se va demostrando en cada una de las escenas del filme, que nos presenta el orígen de cada uno de los integrantes de la tripulación de la más moderna nave de la flota, el Enterprise; vemos al joven recluta, y aspirante a capitán nada menos, James Tiberius Kirk (un convincente Chris Pine) tratar de superar al recuerdo de su padre muerto y su resentimiento con cualquier figura autoritaria; A un flemático y bastante reprimido Shin’tagai Spock (Zachary Quinto en un papel hecho a su medida), dividido entre dos mundos por su nacimiento, entre la fría lógica de un vulcano o la emocional existencia de un terrestre; la ambiciosa, multilingue e inaccesible, menos para un chico de orejas puntiagudas, Nyota Uhura (Zoe Saldaña) postulante al manejo de las telecomunicaciones; el hipocondriaco experto en las enfermades exóticas espaciales Dr. Leonard “Bones” McCoy (el único que soporta al joven Kirk y sus bravatas) interpretado por Karl Urban; el novato conductor del USS Enterprise y maestro en esgrima Hikaru Sulu (buena performance de John Cho), y por último Scotty (Simon Pegg), el inventivo y siempre hambriento ingeniero a bordo, descubridor de las teleportaciones en movimiento y motivador del famoso ” Beam me Up, Scotty”.
La historia y el ritmo de la pelicula es bastante bien llevado ya que en ningún momento decae y siempre muestra las pausas precisas, con una excepción la escena en la que el joven Kirk encuentra al Spock anciano en el planeta desolado es bastante increible ya que es demasiado fortuita y forzada, pero vamos es una excepción; Sin embargo esto me lleva a destacar el verdadero punto flaco y ese sería el supuesto villano del film, el romuliano Nero, interpetado por Eric Bana, quien no logra convencer ya que
su actuación parece realizada por compromiso, con unos diálogos bastante pobres y un background que parece haber sido hecho sin mucha pretensión, que diferencia con el Khan de Ricardo Montalban de películas anteriores, esta carencia afecta lo que pudo haber sido el papel representativo en la carrera de este joven actor lo cual difiere con el papel desempeñado por Zachary Quinto, que como se dijo en algún momento parece haber nacido para interpretar al mitad Vulcano, mitad Humano más famoso de la historia y vaya que se apropia tanto del papel que cuando tiene su diálogo con el legendario Leonard Nimoy, el Spock original, uno simplemente experimenta que esta frente a la misma persona.
Los efectos especiales, muy buenos por cierto, tambien ayudan al desarrollo del guión, y en ningún momento se convierten en los protagonistas no deseados sino que hacen coro a las situaciones que se van dando en el film. El sonido impecable, y se notan fondos usados en la historia fílmica de Star Trek. Como mencionaba, la película hubiera sido un clásico si el villano hubiera estado a la altura de las circusntancias, sin embargo es de lo mejor que nos ha dado la industria que ha optado por las precuelas esta temporada (ver Wolverine Origins) con no muy buenos resultados en muchos casos.
Para finalizar, bastante memorable la escena en la que el Spock anciano (Nimoy) lega a su joven yo (Quinto) una perspectiva mas moderna de como ver y sentir la vida, obviando incluso la frase del saludo vulcaniano a tres dedos, lo cual demostró el inicio de una nueva aventura espacial que comenzará para los nuevos fans y revitalizó a los que ya siguen esta saga que tiene varias décadas de existencia. No olvidemos que aun le esperan muchos viajes a las estrellas al USS Enterprise, el siguiente se avecina el próximo 2011.
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muy buena película, pero para serte franco y como antiguo fan de todas las series y películas anteriores, definitivamente no cambio star trek voyager, new generation o deep space nine, y por supuesto la ultima startrek enterprise.
larga vida y prosperidad a todos.